Pájaros descarriados
página 5
Pasaron los minutos, y
Sona seguía allí, inmóvil, paralizada. Su cuerpo estaba empezando a sudar y
temblar, pero en verdad, no era miedo lo que sentía. Era otra cosa. Era una
sensación que sólo se le aparecía cuando fantaseaba en sus ratos de
masturbación. A punto de romper a llorar, indecisa por la situación, un algo
extraño de su interior le aceleró su corazón. Su boca se le estaba haciendo
agua al mismo tiempo que su cuerpo se calentaba. ¿Estaba empezando a sentir
algo más que la simple fraternidad? Si seguía dejándose llevar, rompería todos
los ideales que había estado creando durante años. ¿Qué era el respeto a la
familia más cercana si Sona se veía incapaz de contenerse ante la contemplación
del desnudo y húmedo cuerpo de su hermana Tina? Intentó barajar posibilidades
para marcharse de allí, quiso olvidar aquello que sus ojos no querían dejar de
observar atentamente, mas fue inútil.
Harta de sentirse
encadenada a unos ideales que en realidad poco le habían aportado a la riqueza
de su existencia, se desnudó y se metió en la amplia bañera. Ya por el simple
hecho de introducirse en aquella agua caliente y aromatizada, comprendió muchas
cosas. Cosas que tiempo atrás había decidido ignorar, o bien porque no las
comprendía o bien por ocultarlas por el bien de quienes la rodeaban. Ya era
tarde. Su cuerpo, en ese momento muy por encima de su debilitada y aturdida
mente, la instaba a hacerlo.
Quería amar a su
hermana de la misma manera en que lo hubiese hecho de haber conocido al hombre
de sus sueños. Quería sentir a su hermana de la misma manera en que lo hubiese
hecho de haber conocido al hombre de sus sueños. Quería, quería, quería… Hacer el
amor con su hermana. El nuevo yo de Sona, que había emergido de lo más profundo
de su inocente ser, ansiaba por complacer sus ganas de llevar a cabo el acto
sexual con Tina, quien parecía seguir dormida. ¿Qué pensaría ella de Sona
cuando abriese los ojos? ¿La perdonaría? ¿La aceptaría tal cual era? ¿O la
humillaría?
¡Hasta pronto! CERP
No hay comentarios:
Publicar un comentario