jueves, 9 de abril de 2015

Más allá 4, el final

¡Hola a todos! Hoy toca la última página de este relato, allé voy...


Más allá
página 4



- Al fin empiezas a comprender. Me alegro de tu enorme cambio a mejor. Me siento satisfecha conmigo misma. Igualmente, el que te haya conocido, también me ha cambiado a mí.

- ¿Ah, sí? ¿En qué sentido?

- Tiempo atrás no confiaba en nadie. Especialmente en los hombres. Desde niña fui maltratada en múltiples ocasiones. Por aquél entonces tenía ganas de llorar. Tenía ganas de gritar. Tenía ganas de destruir el mundo entero. Desvanecerme. Convertirme en polvo, porque…

- Nacemos del polvo, y como polvo desaparecemos. Ahora me tienes a mí, y juntos podremos superar cualquier obstáculo que intervenga en nuestro camino.

- Oh, cariño…

- Porque nosotros somos caminantes que vagan por el mundo terrenal en búsqueda de una respuesta a nuestro ser. Nosotros somos buscadores de la verdad existencial.

- Un momento, no te referirás a…

- Exacto. Nuestro objetivo actual, aunque muramos en el intento, es encontrar a Kether, el primer Logos.

FIN












¡Hasta pronto! CERP

miércoles, 8 de abril de 2015

Más allá 3

¡Hola a todos! Al turrón...


Más allá
página 3



Aparte de Jezebel, sólo mi madre y mi hermana me ofrecieron un valioso apoyo frente a la destrucción de mi mundo. Ya nunca más podría ser un dios y gobernarlos a todos. Ya sólo era humano… Era uno más de la especie, herido por el cruel mundo que nos rodea. Tardé semanas en recuperarme, en darme cuenta de que seguía en el planeta Tierra. Mi mente se había quedado en blanco durante todo ese tiempo. Mis sentimientos por Jezebel… Ésa fue la primera vez en toda mi vida en la cual mi corazón mantuvo a raya mi alma. Y por primera vez en mi vida, me sentía aliviado, liberado de las cadenas de aquélla prisión materialista de la que había sido prisionero hasta entonces. Simplemente suspirando se iban las malas vibraciones.

A día de hoy sigo manteniendo mi opinión acerca de la culpabilidad de Jezebel. Pero en verdad, el cambio que me ha provocado ha sido para bien. Me siento nuevo. Soy un hombre nuevo.

Según me contó ella al poco de conocernos, desde que me vio notó algo en mí que despertó su curiosidad. Aunque tímida, se interesa por los demás. En un principio ella y yo apenas nos saludábamos. Fue un día de invierno, en el que ella estaba siendo acosada por uno de los compañeros del trabajo. Sin saber muy bien por qué, ya que en otras ocasiones simplemente habría observado sonriente, fui a defenderla. De hecho despedí a aquél cerdo. En ese momento, y por primera vez en toda su estancia, me miró a la cara durante más de tres segundos. Fue ese instante el inicio de nuestra relación.

Y aquí estoy, casi cuatro años después de conocer a Jezebel, en lo alto de una montaña. Hemos viajado juntos largo y tendido por todo el mundo. Y en este preciso instante estamos Jezebel y yo en la cima de una montaña. La calma es absoluta. Sólo  se escucha el ulular del viento. La vista es espectacular: estamos en un punto tan alto, que cortinas de niebla pueblan las zonas bajas.

- Cariño, ¿comprendes ahora lo que te he estado diciendo durante todo este tiempo? ¿Lo de encontrarse a uno mismo?

- Ahora comprendo, Jezebel. Los seres humanos no somos más que una existencia efímera que se evapora antes de que nosotros queramos. Somos dueños de nuestros quehaceres, pero el tiempo es muy limitado como para poder abarcar todo lo que queramos cumplir. Vaya, siento como si pudiese decir muchas más cosas, pero este paisaje me tiene embobado.











¡Hasta pronto! CERP

martes, 7 de abril de 2015

Más allá 2

¡Hola a todos! Sin más dilación...


Mas allá
página 2



Pero no sólo eso. Su presencia, su sencillez, su falta de un escote embriagador… Son aspectos que chocaban bruscamente con mis percepciones de lo que era una mujer hermosa. ¿Qué tenía Jezebel que no tuviesen las demás?

Personalidad. Inteligencia. Distinción. Era muy diferente a todas las mujeres que había conocido hasta entonces, y eso que ya de por sí tengo en cuenta a mis modestas madre y hermana menor. Jezebel me producía, y sigue siendo así, un chispazo interior capaz de cambiar todo mi ser. Capaz de romper las convenciones que yo había adorado. Capaz de volverme más… humano.

Porque estando con ella, me he dado cuenta de que no había nada de humanidad en mi ser. ¿Qué se puede entender por humanidad? Fríamente pensado se la puede ver como la fragilidad o la flaqueza inherente al ser humano. Sin embargo, hablando con Jezebel, comprendiendo lo que ella dice, me doy cuenta de que no se trata de ninguna debilidad.

No es ninguna debilidad. Los seres humanos de una manera u otra, poseen la cualidad inherente a su ser de sentir compasión por las desgracias de sus semejantes. Aunque ligado invisiblemente al precepto del instinto de supervivencia humano, las personas no quieren vivir ni estar solas. Por esa razón, en pos de la supervivencia, se comunican con los demás para congeniar, para existir…

Sentir pena por alguien ajeno no nos hace mejores, pero sí que supone uno de los muchos principios que nos condiciona como humanos. El equilibrio en la esencia de uno mismo es vital.  La mente y el alma deben coexistir. Sólo así puede un individuo alcanzar el equilibrio existencial.

Al principio decía yo que enamorarme fue lo que me hizo débil. Fue Jezebel la culpable de mi debilitamiento. Pasé de ser  alguien a nadie. Mi padre, por la relación que tenía con ella, me desheredó al completo. Mis supuestos amigos denegaron de mí igualmente argumentando que había cambiado, y para mal. Todas las relaciones que había estado tejiendo finamente durante años se desmoronaron en un abrir y cerrar de ojos.











¡Hasta pronto! CERP

lunes, 6 de abril de 2015

Más allá 1

¡Hola a todos! Tras otra semanita completa de sequía, vuelvo a la carga. Para el presente mes de abril participaré en bastantes menos concursos que en marzo. Más que nada porque quiero centrarme de nuevo en el desarrollo de mis obras principales, entre otras tantas cosas. Marzo en general ha sido un buen mes, después de todo.

Así que durante las próximas entradas combinaré subidas de los relatos de los concursos a la par de las actualizaciones, por pequeñas que sean, de mi proyecto original. Dicho esto, allá voy con un fragmento bien bien guapo que escribí. Sin embargo, si hubiese podido ser más largo (me refiero al límite de paginación del concurso), habría tenido un resultado final mejor. De todos modos, así lo veo yo, toda creación de cosecha propia, independientemente de su calidad, es bienvenida.


Más allá
página 1


Enamorarse es de necios. Enamorarse es de perdedores. Enamorarse es de débiles. Enamorarse es para aquellos que no tienen voluntad propia. Enamorarse es para personas que merecen morir…

Hace mucho tiempo, habría hecho callar a todo aquél que soltase semejantes sandeces. Habría sido capaz de detener a los bárbaros que soltasen tales blasfemias. Habría sido capaz de gobernar el mundo, de ser algo más que un simple humano. Habría podido ser… un dios.

Enamorarse es de débiles. Se trata de una especie de sentencia que a día de hoy acepto. Estoy de acuerdo con ella. Me arrepiento de muchas cosas, y enamorarme es una de ellas.

Volviendo tres años atrás en el tiempo, conocí a una mujer, de nombre Jezebel. Por aquél entonces, yo no era más que un soltero rico a punto de heredar la empresa de su padre. Iba a tenerlo todo, riqueza y mujeres. Podría haber gobernado la ciudad a mi antojo. Apunto de surgir mi ascenso, de mi conversión a dios, apareció ella, y cambió toda mi existencia.

Jezebel, era y sigue siendo una mujer especial. A su lado, consigue que mis aspiraciones capitalistas y materialistas se conviertan en fino polvo.  Es capaz de que yo ignore a las voluptuosas modelos que se me presentan como ligue. Es capaz de que piense en las personas ajenas. Es capaz de que… yo olvide mi ego, que me preocupe aunque sea por sólo una persona más. Y ésa… es Jezebel.

Desde que entró en mi oficina, aquella mañana otoñal y lluviosa, noté algo extraño en ella. Su actitud, quizá, de clara timidez y falta de voluntad como para mirar a alguien a la cara durante más de dos segundos. Y eso es un detalle vital dentro del mundo empresarial en el que fui criado. Esa fue la razón principal por la cual empezó a llamarme la atención.










¡Hasta pronto! CERP