El pecado original,
la primera infidelidad.
Es un amor
que al tiempo trasciende,
es un amor
que al espacio supera.
Es desconocido para todos,
lo que ahora fue de sus amantes.
Acaso sí estamos seguros de una cosa,
y no se trata de una cuestión hermosa.
Y es que hace mucho,
tanto que nadie acuérdase con exactitud,
que del cielo un dios emergió,
un inmenso poder guardaba,
y sin esfuerzo
el mundo destrozar podría,
pues sólo por diversión lo haría.
El fin del mundo acercarse parece,
así al fin obtendrá lo que merece.
Nadie a ese apocalipsis sobrevivirá,
salvo los elegidos,
un hombre y una mujer,
que el Nuevo Mundo repoblarán.
Y por qué no, añado una graciosa entonadilla que mejore el amargo gusto del poema.
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