lunes, 15 de diciembre de 2014

Sobre días lluviosos

Hola a todos! En la entrada anterior ya os comenté la sorpresa que me supuso la lluvia el sábado 13 de diciembre. Hacía tiempo que no llovía así de fuerte, vaya que sí. De hecho, y como apunte curioso, mi amiga la señorita Onetti estuvo este finde en Écija, y según me contó allí también llovío en cantidades industriales.

Con relación a los temas "lluviosos", dos de los personajes del blog (yo no me encuentro entre ellos xD) decidieron arrojar algo de luz sobre las cuestiones húmedas de la lluvia.

El Capitán Obviedad, sin pensárselo dos veces, ha sentenciado: La lluvia es húmeda, te moja si cae sobre ti, por lo tanto, si evitar un catarro quieres, medidas preventivas has de tomar.

Zalus, el poeta chapucero que no deja de urgarse la nariz, ha escrito una composición no sin pocas ganas...

Querida amiga húmeda

¡Oh tú,
hermosa dama,
oh tú,
que el agua es tu ser!

Impredecible eres,
al nivel que tus hermanas,
hijas de la madre Naturaleza.

Sentimientos encontrados me provocas,
por un lado me atrae
tu estilo directo y sin tapujos,
pero por otro detesto
el hecho de que hasta mis huesos cales.

Mas yo,
un simple campesino,
no a comprender llego
si yo por tí amor siento
o acaso que siempre llorando estés.

Por favor dime,
hermosa dama
de color azul
y gran transparencia,
qué es lo que sientes,
qué añoras,
qué te aflije.

Que entre nosotros quede
lo que realmente sentimos,
considerando este nuestro amor,
uno del tipo más complicado
que ya los antiguos y aún persistentes
entre la noche y el día,
entre la vida y la muerte.






Hasta pronto! CERP

No hay comentarios:

Publicar un comentario