El caso es que ayer, 13 de diciembre, un día lluvioso de narices (al menos por la zona en la que vivo), era el cumpleaños de un primo mío, Carlos Eloy. No es un primo cualquiera, ni uno de ésos que ni sabes que existe, no: es mi primo-hermano, y en definitiva, una persona a la que tengo enorme cariño. Por supuesto, también quiero mucho a su hermana (o sea mi otra prima) de nombre Gloria Estrella, pero lo de ayer estaba relacionado con el chiquitín,por eso esta entrada va para él. En realidad ya no es tan pequeño, puesto que este es su noveno cumpleaños, de todos para mí siempre será ese pequeñín granujilla y travieso al que adoro. Vale, eso último ha quedado un tanto ñoño, mas tratándose de mi primo no puedo evitarlo.
Así que, querido Eloy, muchas felicidades y que cumplas muchos más!
Estuve hablando con Zalus el poeta (uno de los personajes que ya os presenté) y se ofreció sin queja alguna a dedicarle una entonadilla...
Hace tiempo nació un niño,
uno que un curioso nombre compuesto tenía,
como Carlos Eloy lo nombraron.
En el presente día,
este gracioso pilluelo,
este granujilla sin remedio,
nueve años ha cumplido.
Mucho camino por delante le queda,
una vida llena de aventuras le espera,
decisiones habrá de tomar,
incluso aquellas que duras le sean.
Veo yo en su mirada,
fortaleza y bondad,
o lo que es más importante,
el amor hacia la familia que tiene.
Por el momento,
oh tú,
gracioso granujilla,
celebra este gran día,
rodeado de tus seres queridos,
quienes nunca te abandonarán.
Yo por tu cumpleaños te felicito,
acaso tenga ganas de llorar,
de ver crecer a semejante hombrecito.
Hasta pronto,
buen muchacho,
seguro estoy
de que te crecerá un buen mostacho.
En fin, Zalus siempre ha sido así de excéntrico, además de que tiene un humor un tanto particular. No me cabe duda de que se ha esforzado para escribir esto. Gracias poeta por tu dedicación.
Hasta pronto! CERP
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