Hoy se acaba el breve relato que es "Sueños"!
7.
Quiero creer en algo, tener esperanza en una entidad que me proteja para que yo pueda caminar con seguridad por este camino, a pesar de la agradable compañía de la mano flotante. Nunca he sido demasiado creyente más allá de cuando rezaba en momentos de conveniencia. Sin embargo, mis recuerdos continúan siendo lo suficientemente vagos como para que no pueda rememorar gran parte de mi pasado.
Considero que en realidad hay dos tipos de fe. Por un lado existe la que puedo entender como fe irracional, que no es otra cosa que la creencia en algo perteneciente al más allá, una existencia invisible la cual es imposible de justificar con racionalidad. Se puede entender así la concepción de un Dios, y que independientemente de su bondad o maldad, tenga la suficiente fuerza de convicción como para hacernos creer en él.
No menos importante es el otro tipo, la fe racional. Dejando a un lado el hecho de que crea o no en una entidad superior a mí, yo como ser humano tengo la capacidad de poder confiar en mí mismo. Esto en verdad no es otra cosa que la voluntad humana. El poseer semejante tesoro proporciona la fuerza necesaria sin necesidad de depender de otros. Si yo no tuviese voluntad, o si ésta estuviese por los suelos, ya habría desistido hace mucho tiempo. Hay algo que me empuja a seguir adelante, mejor dicho, hay alguien por quien sigo adelante.
Entonces, ¿qué me proporcionaría más fuerzas? ¿Creer en algo o en alguien? Quiero poder confiar en lo segundo, pero no dejo de temblar mientras camino sobre la superficie acuática cristalina. La desconocida identidad de la mano acompañante no da lugar a muchas dudas, aunque tampoco puedo asegurar que sea ella. Tengo voluntad en parte por mí mismo y en parte por la compañía. Realmente, no creo en dioses, sólo en personas. De esta manera, si en algún momento llegase a descubrir quién me acompaña, quizás encontrase a ese alguien en quien creer. Ojalá seas tú, Y.
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