miércoles, 3 de diciembre de 2014

Acerca de "Luxene" 2

Hola a todos! Como os prometí, hoy vengo a contaros los orígenes de "Luxene".

Todo empezó cuando la señorita Onetti (Tania Torres Onetti, es que es gracioso llamarla así) y yo estábamos junto con nuestros compañeros de clase de la facultad enfrascados en otra de las divertidísimas clases de teoría. No me acuerdo exactamente de cuál asignatura se trataba, pero sí que recuerdo con cariño que se me estaba haciendo largo y aburrido el tiempo de clase, por lo que los bostezos eran inevitables.

Cuando me aburro, intento escribir algo para el Proyecto Y en una libreta que siempre llevo encima, pero quiera o no me resulta muy difícil aportar algo en esos momentos, ya que el sueño suele estar por encima de mis ganas de escribir. Pues bien, ese día intentaba lucirme yo para aportar algo al proyecto, mas no había manera. A mi lado tenía yo a Tania, la cual para mi sorpresa sí estaba enfrascada en un entretenimiento con tal de no aburrirse. Más de una vez me giré a su dirección para observar lo que tenía entre manos, aunque casi siempre se daba cuenta y lo tapaba, espetando "Chep! No mires hasta que lo acabe, hmph!".

En ese sentido la entendía y la sigo entendiendo, ya que me di cuenta de que no todo los autores (sean creadores de cualquier tipo de obra) están dispuestos a mostrar su criatura hasta haberla acabado. Bien es cierto que un típico dibujo de libreta como cuaderno de clase no suele ser una tarea especialmente longeva, aún así respeté su negativa de dejarme verlo detenidamente y me entretuve como pude hasta que acabó la clase. Lo cierto es que ese rato de aprendizaje había sido la metáfora del aburrimiento personificada, vaya que sí.

Fue entonces, en la pausa entre clases, cuando Tania me dio su pequeña libreta en la que había estado dibujando y me mostró lo que había hecho. Sinceramente, yo soy muy fácil de sorprender cuando me muestran dibujos ajenos, puesto que parto de la idea de que soy mal dibujante y todos los demás son supremos. Ligado a eso, me quedé sorprendido con el resultado de la señorita Onetti. Desde el momento en que vi su dibujo con detalle, algo empezaba a surgir en mi interior. Por mera curiosidad le pregunté a mi amiga si su personaje tenía nombre, a lo que me respondió que básicamente era uno de esos dibujos como otro cualquiera con el simple objetivo de no aburrirse en clase, por eso no le había dado importancia a insuflar de vida al personaje con un nombre.

En ese sentido, yo no estaba para nada de acuerdo con su decisión, y con toda la buena voluntad del mundo, le propuse que por lo menos hiciese una excepción con ese personaje. Tuvimos que marcharnos a otro aula para la siguiente clase (otra de teoría, qué sorpresa). Ya sentados en un sitio y empezada la asignatura, Tania me afirmó que no era buena con los nombres y que mejor me lo inventase yo. Curiosamente yo también soy bastante malo en este aspecto, aunque para la ocasión le eché un par de huevos y se me ocurrió uno rápidamente: LUXENE.

Era extraño, porque de alguna manera sentía que ese nombre le sentaba como un guante a ese personaje femenino de aspecto malhumorado. Fue cuando se lo comenté a Tania y lo aceptó que se me encendió una chispa interior y comencé a maquinar una historia en la que ese personaje recién bautizado fuese el protagonista. Cientos de detalles surgieron en mi quijotera. Rápidamente se lo comenté a mi amiga y a ella también le gustó la idea.

De esta manera nació "Luxene", la historia de una mujer joven vagabunda. El hilo argumental abarcaría numerosos episodios pasados de su vida de cuando vivía en las calles, ya que en la actualidad estaba retenida en un centro especial. El contexto de la obra se sitúa en la ciudad ficticia de Alives, lugar que además será también el eje principal de LCDLS, por lo que entre ambas obras existirán ciertas conexiones. Esta primera obra está siendo escrita en clave de humor cínico, con una protagonista cuyos pensamientos la hacen divagar pasando de un tema a otro. Critica mucho a todo lo que la rodea, por ejemplo que a todos aquellos que no sean vagabundos callejeros como ella los ve como "sibaritas de la alta sociedad". Su lenguaje por lo general es directo y con bastantes expresiones soez.

En definitiva, se trata de un personaje singular que tuvo la fortuna de haber surgido de manera espontánea con un sencillo dibujo de libreta y un posterior nombre feo para algunos (por ejemplo, mi madre). Hacía tiempo que no me sentía del todo entusiasmado con una idea que me diese fuerzas para escribir con ganas de verdad. No me malinterpretéis, siempre llevo en mi quijotera la maquinaria pesada que hace funcionar al Proyecto Y, pero esto fue una suerte de iluminación que me alegra cada vez que pienso en la idea. Por eso mismo, en cada ocasión en la que avanzo con la escritura de "Luxene", disfruto como un enano. En parte, lo que hace especial a ésta mi primera obra oficial es lo directo que resulta el personaje, las cosas que critica (con mayor o menor razón, como cualquier persona), y que de alguna manera creo personalmente que se sentirá en mayor o menor medida cercano a cualquiera que lo lea.

Con todo lo dicho, disculpadme por haber alargado los orígenes. Estoy muy entusiasmado con lo que escribo actualmente y no pude evitarlo.

Además, quiero dejar constancia de mis agradecimientos a la aportación de la señorita Onetti. Ella es muy modesta en ese sentido, y dice que su dibujo no fue para tanto, cosa que para mí no es cierto ya que hizo que se me encendiese la chispa que me inspiró de nuevo. Mejor aún, a ella también le gusta lo que tengo entre manos y se ha ofrecido a hacerme dibujos de la protagonista aún mejores que el primero que hizo (al cual sigue sin considerar gran cosa), por lo que mi entusiasmo es aún mayor. Por lo menos, cuando el libro esté escrito, pondré a la señorita Onetti en "Agradecimientos Especiales" y dejaré bien claro en las notas del autor o donde sea la gran aportación que hizo a este mini proyecto. Tania, muchas gracias de veras ;)




Gracias a todos por vuestra atención! CERP

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